martes, 22 de diciembre de 2015

Cultura : Ave Papa Noel

¡AVE, PAPA NOEL!

Por: Conde Chaucato

“¡Ave Papa Noel!..¡Te saludan tus legiones (de importadores, exportadores, mayoristas, minoristas, ejecutivos de ventas, mercachifles, piratas y reducidores en general) dispuestos a VENDER ó morir!”

“¡OH, divino, misericordioso y siempre milagroso Papa Noel: nosotros, tus devotos (fabricantes y comerciantes) te suplicamos que en esta Navidad TODOS compren un regalo, gratificando nuestro sacrificio”(dígase: “forrando nuestro bolsillo”)

BANDO OFICIAL: “Estando ad-portas el T.L.C. con el imperio americano y siendo incuestionable e impostergable ofrecer la mejor y más sólida imagen de un mercado ágil, solvente y receptivo al huayco de productos que nos van a ENCHUFAR (corríjase: VENDER).

SE DECRETA:

Para ésta Navidad, los ciudadanos deberán adquirir única y exclusivamente productos con denominación de origen de la tierra del tío Tom y de sus centros de producción satélite desparramados en todo el mundo. Abstenerse de los productos contaminantes y descartables del Papa Noel asiático.

Bien pudo ser Noel, un proveedor de regalos de los Reyes Magos y otras majestades; ó también ser él mismo un cuarto rey mago que prefirió negociar en vez de regalar. En realidad, Papa Noel es un icono moderno, el NUMBER ONE de todos cuantos ha creado el ingenio del marketing de Occidente. Es un triunfador. Algunos historiadores han ubicado el borroso perfil de sus inicios en los países nórdicos, pero como todos, (“por mi mejoría, mi casa dejaría”) emigró a Norteamérica como un enriquecedor eslabón cultural igual que la fiesta del Halloween junto con la cual invitan e incitan a un desborde pagano que evoca la antigua celebración al dios Baco.
Papa Noel igual que el también moderno “ARBOL NAVIDEÑO” se ha sumado al remotísimo “NACIMIENTO” conformando juntos una trilogía obligatoria de culto navideño. Nadie concibe la navidad sin ellos y su parafernalia de luces, sonido, adornos, etc.

Sus émulos más recordados de Occidente fueron sin duda los simpatiquísimos Marco Polo y Cristóbal Colón, quienes intercambiando “presentes” (baratijas y chucherías) con los naturales, terminaron regalándolos a ellos, sus reinos y continentes, a sus felices monarcas. Por si las transacciones no funcionaban “civilizadamente” ellos llevaban otros regalos más serios: espadas, mosquetes, cañones, etc.

Nuestro Perú es reconocido como TIERRA DE PAPANOELES: nuestros gobernantes, amantes de la paz y la hermandad han regalado más de QUINIENTOS MIL KILOMETROS CUADRADOS DE TERRITORIO (incluyendo el último kilometrito cedido a Ecuador). También hemos regalado el guano de las islas, el salitre, el algodón, la anchoveta, el oro, la plata, etc.
En lugares como el nuestro, el Papa Noel navideño ó Santa Clauss (Dos nombres, una misma naturaleza) suele desdoblarse en dos:

Uno, gordo de sonrisa bonachona (y hasta cachacienta) de acicalada barba, atuendo impecable de terciopelo rojo, botas nuevas y brillantes y hasta con fragancia de fina loción; a él lo esperarán con whisky, champagne y opíparas mesas.


El otro-flaco y harapiento- con un costal remendado a cuestas repleto de juguetes fabricados con material reciclado, suele rondar los cerros y selvas, entre AA.HH. y comunidades indígenas, etc.

Desde que cobró auge y esplendor, el “NIÑO” se ha convertido en el pretexto y PAPA NOEL en el fin de éstas religiosas y cristianísimas fiestas navideñas! Sentado bajo el árbol navideño, él sonríe complacido, cuando al dar las 12.00, el recién nacido pasa a un segundo plano volcándose el júbilo y la atención general en los regalos y en el festín.
¿Qué loco querrá evocar en ése instante que el Redentor nació en un pesebre rodeado de estiércol?

Hay quienes afirman haber visto a PAPA NOEL frotándose las manos como hacían los mercaderes judíos!

Condechaucato@yahoo.es