viernes, 11 de marzo de 2016

Cultura, Turismo y Eventos : Ica celebra el Festival de la Vendimia


Bella Reina de la Vendimia Iqueña 2016, Alejandra Carcelén Monge, durante la Pisa de la uva en la Bodega Sotelo, Ruta de los Lagares.

( La Voz de Ica )

(Foto: Edson Mendoza)

(Canción de la Vendimia. Letra y Música de
Carmen Moyano de Vélez Picasso)

Vámonos a la campiña,
que es la Fiesta de la Vendimia
Vámonos cholito a la campiña
a tomar rica cachina.

El Sol canta la alegría,
como bella sinfonía,
es que en Ica celebramos
la Fiesta de la Vendimia.

Grandes parrales en alto
verdes hojas y zarcillos
los racimos muy dorados
van llenando las canastas
de lo que será buen vino.

Tinto, Blanco, Dulce,
tan dulce como el amor,
y el aguardiente famoso
que forma cordón y rosa.

Vámonos a la Campiña
que es la Fiesta de la Vendimia,
Vámonos cholito a la Campiña
a tomar rica cachina.

Sí es un dicho universal
exclamar "Vale un Perú"
También es tradicional:
"como el Puro de Ica no hay".

Vámonos a la Campiña,
que es la Fiesta de la Vendimia
vámonos cholito a la Campiña
a tomar rica cachina.



LA UVA Y SUS DERIVADOS EN LA FILATELIA PERUANA

Por Félix Armando Picasso Guerrero

No pretendo ser un experto en el tema, pero es preocupante que en su corta vida republicana, el Perú (a diferencia de vecinos latinoamericanos) poca importancia ha dado a la industria vitivinícola y sus derivados por lo que son de lamentar sus efectos y consecuencias.

Vitis vinifera

Es un hecho que el cultivo de la vitis vinifera es posterior a la llegada de los peninsulares ya que las primeras variedades que cosechamos (gracias a Francisco de Caravantes) fueron de uvas prietas y no tintas, y consecuentemente, el vino, aloque (rojo claro y no tinto). La calidad comienza en estos territorios ”allende los mares” con la inmigración extranjera, que conocedora de las cepas europeas las trae, las aclimata y las ubica en valles con características similares a los de origen. No obstante, como repito, en nuestro medio poco es el apoyo mostrado por las entidades gubernamentales en favor de esta industria. I una de las muestras de este actuar está en la Filatelia.
Argentina o Chile en sus sellos postales representan con belleza y orgullo la vitivinicultura, pero acá el mensaje es por demás infrecuente y bastante tímido. El primer antecedente lo encontramos cuando en 1933 se promulga la Ley 7874 que buscaba rentas para diversas obras públicas a realizarse en Ica con motivo de la celebración del Tercer Centenario de la Erección de la Ciudad autorizándose al Ejecutivo la emisión de “estampillas conmemorativas” al respecto.

Primera fundación hispana de Ica

Tanto la iniciativa como la festividad de Diciembre de 1935, corresponde a la gestión edil de José Alfredo Picasso Perata. Es así que por primera vez se recuerda la fundación hispana de Ica (y a Jerónimo Luis de Cabrera como fundador) encargando el Gobierno a la casa londinense Waterlow & Sons Limited el arte y la emisión de los sellos resultando quizás el más bello trabajo hecho al respecto y donde un racimo de uvas (único y principal tema) resalta una de las más representativas industrias locales.
De allí pasarían muchos años (hasta 1958) en que con motivo de la V Exposición Peruana en París saliese un sello (posiblemente trabajado en los talleres de la Empresa Gráfica Sanmarti S.A. ya que la última firma impresora es Thomas Greg & Sons de Perú S.A.) donde dentro del contorno de nuestro mapa nacional aparece un tímido racimo y unas aves guaneras identificando la zona productiva correspondiente a Ica.

Pisco es Perú

Para esta temática filatélica parece calzaramos las “botas de las siete leguas” a que se refiere el cuento de Perrault, pues los espacios temporales son sumamente distanciados.
Ingresamos al 2000 donde se inicia la serie denominada “Pisco es Perú” siendo su primer motivo la llamada “Denominación de Origen” (que es representada con un racimito de quebranta y una bandera nacional). Dentro de esta serie aparecieron estampillas en Abril del 2002 con los temas “El Alambique Industrial” y “Las Botijas”.
En Febrero del 2004 se publicita en otra estampilla al “Pisco Sour” como bebida nacional y en junio del 2008 una estampilla evoca el “Festival de la Vendimia” con imágenes de uvas (al parecer Borgoña) y con una bailarina de música negroide. Considero este contexto lo más inadecuado para la Vendimia ya que la variedad Isabella (Borgoña) ampelográficamente es de muy poca trascendencia (no es una vitis vinífera) y el negroide no es folklore representativo de nuestra Vendimia como si lo es la música criolla.

La Hoja Souvenir

Dejo como último tema (también del 2002 y dentro de la serie “Pisco es Perú”) una emisión que quizás de “chiripa” (como dirían nuestros abuelos) sí tiene mucho de peruanidad e iqueñidad. La Hoja Souvenir (que contiene al sello que más bien expresa el tema de la embriaguez y no la riqueza expresiva del cuadro) con el contexto completo de la pintura de José Sabogal (sobre Amancaes) “La Fiesta de la Chicha y el Pisco” es de gran belleza y mensaje.

Esta obra (de 1923) forma parte de la Pinacoteca del Banco Central de Reserva del Perú pero el tema es interesantísimo puesto que entre los expuestos hay elementos que reflejan el sentido de fiesta popular y el sincretismo religioso que se vive cotidianamente en nuestra realidad. Sobre unos perfiles con sabor a Lima, sus iglesias y portadas, una pareja le saca “chispas al suelo” con esa “marinera borrascosa” a que aludiese Ricardo Palma en las acuarelas de Pancho Fierro.

La embriaguez y diversión se percibe por todos lados: a un extremo el “bebe” (gigantesco vaso de chicha) y al otro una “mamacha” rinde veneración a la Santa Rosa de Lima que hasta ahora se conserva en esa peña que se dice fue volcán de agua y también fajó nuestro querido Fray Ramón Rojas de Jesús María (el Padre Guatemala).

¡Qué sensibilidad la de Sabogal al finalmente reunir parte de la esencia de nuestro Perú!. Están allí la música, la bebida, la religiosidad popular y la tradición. ¡SALUD!...