
NASCA: LOS ÚLTIMOS DÍAS DE CAHUACHI
SEGUNDA PARTE
POR CONDE CHAUCATO
La cultura Nasca, descubierta por Max Uhle en 1901, fue un reino regional cuya capital política y teocrática fue Cahuachi, ubicada a unos 49 Kmts de la actual ciudad de Nasca. El criterio más o menos general, es que su origen se remonta al año 50 de la era cristiana, que su “despegue” habría ocurrido en el año 200 y que luego de un fascinante apogeo declinó en el año 900.
Tal vez ningún autor (por lo menos de los que conocemos) ha señalado como el profesor don Josué Lancho Rojas, una secuencia cronológica de Cahuachi y por tanto, de su pueblo:
a) Fase formativa (400-100 a.C.); b) Apogeo (100 a.C.-100 d.C.); c) Monumental (100-300 d.C.); d) Abandono (300-400 d.C.); e) Intento de Remodelación (450-500 d.C.)
infructuoso que habría originado finalmente una voluntad migratoria masiva hacia el valle medio alto, previo “enterramiento” del Santuario.
Asimismo ha señalado en concordancia con el sabio arqueólogo residente en ése sitio, Dr. Oreficci, que principales causas del epílogo de Cahuachi habrían sido un “Mega Niño” (350-400d.C.) y también un terrible terremoto.
Con la previa y reiterada advertencia de que no nos atribuimos ínfulas de historiadores y menos de arqueólogos, nos permitimos cuestionar parte de ésos argumentos y plantear algunas reflexiones adicionales, como producto de nuestra lectura.
Nosotros consideramos improbable la ocurrencia de un pavoroso “Mega Niño” en Nasca, lugar de eterna sequía. Precisamente algún autor ha afirmado que motivo de la posible migración habría sido una sequía continua de 30 años. Un “Mega Niño” supone torrenciales lluvias y el consiguiente aluvión. De haber ocurrido, lo primero que hubieran desaparecido son los cientos de geoglifos esparcidos entre Nasca, Ingenio y Palpa. Geoglifos hechos como todos sabemos, en BAJO RELIEVE hasta con unos veinte centímetros de profundidad. No hubiera quedado uno solo.
Por ello, hubiera sido deseable un croquis de la posible y extraña ruta que siguió el aluvión sin tocar las pampas y que de alcanzar a Cahuachi solo habría afectado la parte baja porque el Santuario ha sido construido sobre una serie de plataformas elevadas.
El profesor Lancho ha señalado una “lógica y vinculante relación” entre el Santuario de Cahuachi y los geoglifos sembrados en ésa pizarra de 500 Kmts cuadrados que son las Pampas de San José. Entonces… ¿Coexistieron y fueron contemporáneos? Porque la prueba del Carbono 14 hecha a un poste de guarango hallado en ésas pampas ha permitido suponer que los trazos fueron hechos en 500 d.C. Por tanto tendríamos que asumir que el abandono del Santuario de Cahuachi habría impulsado recién, la construcción de ése “templo sin pared”. Lo cual tampoco tendría “lógica”: los nasquenses no podrían haberse tomado la molestia de iniciar ése colosal e inútil trabajo de dibujar pampas, planos inclinados y hasta cerros y cerrillos que podrían ser más vulnerables a una próxima catástrofe natural cuyos devastadores efectos no podrían haber desdeñado.
¿Construyeron los nasquenses un nuevo Santuario en otro lugar? No se ha encontrado otra construcción de ésa envergadura en ninguno de los demás valles y “ciudades menores” y solo podemos citar que Rowe señaló un “palacio” y/o Templo de adobe sobre una terraza del río Tunga. (“Perú Antiguo” Tomo I- Cardich).
Nosotros queremos aceptar como causas principales que desencadenaron el epílogo de Cahuachi, una posible sucesión de terremotos como el del año 1942 que conocieron nuestros mayores, y que tuvo grado 8´. Movimiento de la tierra que si podría haber afectado terriblemente su fe y concepciones místicas.
Y también una posible epidemia: una “peste” que diezmó a la población como si fuera un “castigo divino” y que podría ser la causa de la extraña desaparición de Paracas y demás reinos surgidos en todo el territorio peruano. Sin olvidar las guerras de conquista y exterminio inherentes a la naturaleza del ser humano.
¿Los nasquenses enterraron su colapsado Santuario? Si así hubiera sido, entonces habría que suponer que también los Chimúes hicieron lo mismo con “Chan Chan” y los Moches con las huacas del Sol y de la Luna, etc.
Un pueblo golpeado y desalentado por tan terribles calamidades no podría desperdiciar fuerzas, energía y tiempo para acarrear miles de metros cúbicos de material. Su abnegación y laboriosidad solo conoció nobles fines.
En todo caso podría ser posible que aquello fue dispuesto por terceros, tal vez invasores triunfantes: Waris ó Tiawanakus y/o Incas. Nos quedamos con los Waris porque tenía que ser de su interés y conveniencia la desaparición de la “competencia” que era el Santuario de Cahuachi frente al que ellos edificaron: Pachacamác. El mismo que quedó como único centro de culto y peregrinación. Y a él se dirigieron los Incas y lo respetaron y adoptaron como centro de culto.
Otra pregunta que nos hacemos ante un hipotético y temprano final de Cahuachi entre 300 y 400 d.C.: ¿Cómo pudieron sobrevivir los nasquenses sin guía espiritual hasta el 900 d.C.? Más de cinco larguísimos siglos.
Y a propósito: ¿En el año 900 d.C. desapareció el pueblo nasquense ó su estilo cerámico? Nosotros creemos que el pueblo continuó bajo el imperio Wari (1250 d.C.) fusionándose a pocos con los Ikas y Chinchas en una suerte de Confederación como se afirma y que sobrevivió hasta el arribo de los Incas.
En fin, amable lector, “No es lícito a la historia, fantasear” expresó don Marcelino Menéndez y Pelayo, añadiendo sin embargo, que “Ni el historiador ni el poeta inventan; ambos componen e interpretan los elementos dispersos de la realidad”.
Y como nosotros no somos historiadores, nos hemos dado licencia para fantasear, recreando un posible encuentro ó contacto entre el pueblo ó lo que quedaba del pueblo nasquense, y los Incas del Qosqo. Para nosotros ése es el hito que marca el epílogo final de nuestro pueblo pre-inca. Discúlpese nuestra limitada imaginación y nuestro escaso bagaje histórico, absolviendo a nuestro ego por creer que no estamos extraviados en nuestro intento.
Por lo menos, y de lo que sí estamos seguros, es que nuestro trabajo es reflejo del profundo amor que sentimos por Nasca nuestra tierra natal, y por su pasado, presente y futuro.
Continuará…
condechaucato@yahoo.es
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